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jueves, enero 27

A propósito de Henry

Pasamos a comentar un artículo del mes pasado publicado por el laboratorio de usabilidad de Wichita. El estudio se centra en la forma en la que los usuarios guardan la información de interés que van encontrando a través de la red.
Se realiza sobre una muestra de 600 usuarios habituales de internet, de una media de 30 años. Según los resultados, el 77% las guarda a través de 'Bookmarks' o 'Favoritos' en el propio navegador, el 41% a través de emails a
su cuenta de correo, y el 30% en un documento destinado a almacenar URL's en su propia máquina. Sólamente el 10% recurre a redes sociales o páginas especializadas en la clasificación de este tipo de información, como Google Bookmarks, Delicious,
Yahoo!Bookmarks, FoxMarks, StumbleUpon, Digg, Diigo, etc.




A pesar de que la mayoría afirma que esto les supone problemas a la
hora de acceder a esta información desde diferentes máquinas o dispositivos y que la información de esta manera es de dificil de encontrar a medida que pasa el tiempo, siguen sin cambiar de hábitos. Está demostrado que somos animales de costumbres.
Más información en: http://psychology.wichita.edu/surl/usabilitynews/122/saving.asp

viernes, marzo 12

Psicología social aplicada a Internet

Nuestras impresiones en el momento de entrar en una determinada web, cuentan con una cierta estructura compuesta por cualidades centrales y periféricas. Estas dos partes componen un todo, en el que al agregar una cualidad adicional alteran nuestra percepción global.



Dicho así, puede que ni se entienda, por eso volveré a empezar.
En el momento antes de entrar en una web (o de probar cualquier otro producto), justo en ese momento en el que nuestro dedo le da al retorno de carro o al botón inquierdo del ratón, en nuestra mente están presentes ciertos factores: La expectativas con los elementos que vamos a interactuar, nuestras motivaciones por encontrar lo que deseamos encontrar, las metas relacionadas con el procesamiento de la información, así como la familiaridad o la experiencia con la que contamos.
Una vez aquí, existen otros factores adicionales que pueden llevarnos a que la experiencia de usuario en nuestra página sea satisfactoria o un completo desastre.
La acentuación perceptiva (tendemos a magnificar lo que tiene mayor valor para nosotros), el efecto halo(rasgos positivos encontrados en nuestra web, harán que se vean de forma positiva otros rasgos no tan positivos).

De la misma manera hay factores un tanto más peligrosos, cómo las defensas perceptivas que se activan antes estímulos desagradables o amenazadores (siempre me viene a la cabeza las ventanitas pop-ups con publicidad inesperada imposibles de cerrar o los banners con sonidos desagradables de fondo), de igual manera a veces los estereótipos juegan en nuestra contra (esta web se parece a aquella en que, es más de lo mismo …) y la proyección, es decir el efecto que causan nuestras emociones al evaluar la web.
Después de esto, y cómo reflexión, deténgamonos un momento a calibrar la percepción psicológica de nuestros usuarios y su realidad social, y la manera en qué esta puede influir en la percepción de nuestro sitio web. Ya lo decía Ortega y Gasset: “Yo soy yo, y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo”